
La hipocondría se caracteriza como un miedo intenso a tener una enfermedad grave, pese a la falta de evidencia médica. Hay una presencia de pensamientos recurrentes y angustiantes de tener una enfermedad grave, buscando constantemente el menor indicio de la presencia de un síntoma de enfermedad grave. Esto lleva a buscar información de forma constante, visitar frecuentemente a un especialista de la medicina, impactando significativamente la calidad de vida de quien lo padece, llegando incluso a tener problemas para realizar actividades cotidianas y produciendo un impacto en las relaciones con el entorno. El tratamiento de la hipocondría desde la psicología pasa por aprender a cuestionar los pensamientos catastróficos, cambiándolos por otros más realistas y neutrales, aprender a exponerse a las situaciones temidas, mientras se desarrollan técnicas para enfrentarse a las diversas situaciones, aprendiendo técnicas de relajación, construir la confianza para afrontar la incertidumbre y tolerar la ansiedad que se presente y brindar apoyo emocional para poder afrontar el malestar.
