
El “duelo migratorio” se refiere al proceso emocional y psicológico que las personas pueden experimentar al trasladarse a un nuevo país. Enfrentarse a nuevas costumbres, formas de vida y un idioma diferente puede producir ansiedad y dificultades para adaptarse. Suele ir asociado con una pérdida de red de apoyo, que ahora está lejos,acompañado muchas veces de un nuevo estatus a nivel social (tal vez nuestro título o nuestra experiencia profesional ya no está reconocida,nuestro sentido del humor ya no resulta tan divertido), siendo necesario redefinir nuestra identidad. Un psicólogo puede ofrecer un apoyo valioso a las personas que atraviesan el duelo migratorio al proporcionar un espacio seguro para explorar y gestionar las complejas emociones asociadas con la migración. Ayudando a identificar y validar las emociones, explorando la identidad personal y cómo integrar en la la nueva sociedad, desarrollando estrategias de afrontamiento, explorando pérdidas y ganancias, siendo capaz de integrar aspectos de la cultura de origen y la actual, ayudando a manejar la soledad mientras se orienta sobre cómo construir una red de apoyo y, por último, fomentando la capacidad de adaptarse a las adversidades (resiliencia).
