
El dolor crónico tiene un alto impacto en la calidad de vida de quienes lo padecen, Aprender a vivir con dolor crónico a menudo implica un proceso de adaptación y aceptación. Esto no significa resignarse, sino encontrar formas de mantener una vida plena a pesar del dolor, para ello el apoyo emocional y los cambios en el estado de vida son indispensables, estableciendo rutinas saludables que impliquen actividad física, alimentación, manejo del sueño y gestión del estrés.
