
Las personas con baja autoestima se caracterizan por una inseguridad constante, tendiendo a hablarse mal a sí mismos, con intenso miedo al rechazo y a no ser aceptado, comparándose de forma negativa con los demás, con dificultades para aceptar cumplidos a la vez que dependen de la aprobación de los demás, con altos niveles de perfeccionismo. Acudir a terapia psicológica es un paso valioso para abordar las experiencias pasadas y los patrones de comportamiento que te llevan a una visión negativa de ti mismo. En el marco de la terapia podrás conocerte mejor, aceptar tus imperfecciones y errores,aprendiendo a cuidar de ti mismo, aplicando metas alcanzables,desarrollando habilidades que te lleven a un crecimiento personal,cambiando la crítica por autocompasión, evitando la comparación,practicando la gratitud y siendo capaz de ver los errores como oportunidades de aprendizaje.
